Bulevita y los niños, de viaje por África

Al fin de semana siguiente, volví, con mi cartilla en mano y con todos los sellos de mi recorrido por Europa! Bulevita me comentó que ese fin de semana viajaríamos por ÁFRICA!! Estaba impaciente y durante toda la semana había estado leyendo sobre ese continente, sus gentes y costumbres… y hasta una noche me llevé una bronca por llegar tarde a cenar. No veía el momento de volver a viajar por el mundo y rellenar un poco más mi cartilla.

Llegamos puntuales a mi cita con Bulevita y con mis compañeros viajeros. Ese día, había algunos nuevos … y yo me moría de ganas de contarle qué íbamos a hacer ese fin de semana, quería contagiarles la ilusión que me hacía viajar por África y quería demostrarles que yo ya sabía un montón de cosas del continente, porque me lo había empollado súper bien!

“Hola! Te gusta esto de viajar por el mundo sin salir de este espacio?” me preguntaba una voz detrás de mí. “Mis padres me han dicho que lo pasaré genial y que aprenderé muchas cosas, pero yo … la verdad es que me parece un poco rollo … Qué tontería, viajar por África … “

“Hola”, le respondí. “Soy Edu”. ¿Cómo te llamas tú?”

“Yo soy Kike, al que no le gusta viajar de mentirica …”

“Verás qué divertido es … Shhh. Empezamos el vuelo”

Bulevita, ya con todos los viajeros acomodados en sus asientos, comenzó a llevarnos por la magia de Kenia y Tanzania, ¡nos fuimos de Safari!!!

Y después, Madagascar, Marruecos, Egipto… ¡guauuuu! Hicimos animales de corcho, desciframos jeroglíficos (de eso ya sabía yo un poco, que lo estuve leyendo la semana anterior), creamos nosotros solitos animales con medio cuerpo humano y le hice a mamá un collar africano, con muuchoos colores que le encantó!

“Si le gusta este collar… me trae el próximo día, seguro!” Pensé yo y… acerté!!! Lo que les gusta a la mamis una joya …

Y en un pis pas, terminó nuestro viaje por África. Qué rápido había sido todo …  “A ver si Kike se viene también el fin de semana que viene, que toca AMÉRICA, porque como él no le había hecho un collar a su madre …”,pensé.

Kike era majete aunque no tenía demasiado sentido del humor ni le gustaba mucho viajar, pero al final de nuestro destino ese fin de semana, creo que lo vi algo más entusiasmado. “Por favor, por favor, que se venga conmigo Kike a AMÉRICA el fin de semana que viene…”, susurré.

Nos despedimos y quedamos en que esa semana miraríamos libros que nos enseñaran cosas sobre nuestro próximo destino: AMÉRICAAAA….

“¡¡Chicos y chicas!! La semana que viene nos vamos a ver la Estatua de la Libertad!” exclamó Bulevita.

“¿Cómo que la Estatua de la Libertad? Pues no nos íbamos a América?”, pensé. Pero no quise decirle nada, porque la pobre debía de estar un poco mareada por las turbulencias que cogió el avión en nuestro viaje de vuelta de África … y seguro que se confundió. «Estatua de la Libertad … Qué ocurrencias tenía la profe …»

“¿Te apuntas Kike?”

“ Vaalee, Edu”

“See you soon, Bulevita!”

“See you soon, Edu and Kike! Have a nice week!”